miércoles, 14 de abril de 2010


ésta es la camiseta que me huele a él. Por fin he encontrado la fuente de mi obsesión. Estaba por ahí arrugada, en una esquina tal vez. No me la he puesto desde aquel día, y aunque la lavé, sigue oliendo a él. ¡Maldito perfume! Me está volviendo loca, quiero que desaparezca pero no puedo parar de llevármemo a la nariz y aspirar como si fuese la última vez que lo hago.

2 comentarios:

  1. Una parte de ti quiere quemarla y otra dormir con ella entre las sábanas... si lo sabré yo...

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  2. Es lo peor cuando no deja de oler a él...malditos perfumes! XD

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